El gendarme catamarqueño Nahuel Gallo, detenido ilegalmente en Venezuela desde hace más de 14 meses, se sumó a una huelga de hambre masiva en la prisión de El Rodeo I, en las afueras de Caracas. Más de 200 internos protestan por las condiciones de reclusión y la falta de avances en sus causas judiciales.
La familia del catamarqueño también reclama al Gobierno argentino y a la ONU por la “violación constante de los Derechos Humanos”.
La noticia fue confirmada por su pareja, María Alexandra Gómez, quien denunció que la medida es secundada por más de 200 internos en protesta por las condiciones de reclusión y la falta de avances en sus causas judiciales.
Gallo, quien cumple 441 días bajo una situación que su familia califica de “desaparición forzada”, ha visto agravado su estado de salud debido a la prolongada detención, y ahora por la huelga.
A través de un contundente mensaje en redes sociales, Gómez responsabilizó directamente al director del recinto, Martínez Rangel, y a las máximas autoridades del gobierno venezolano, incluyendo a Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez, por la integridad física de Gallo.
La pareja del gendarme también lanzó un reclamo al Gobierno de Argentina y a la ONU por la “violación constante de los Derechos Humanos” en el penal, exigiendo la libertad inmediata del argentino y de los demás extranjeros detenidos en condiciones que describió como “inhumanas”.